RSS

Ese cambio

13 Feb

De nuevo está todo el mundo hablando de lo mismo, tal como lo estaban antes del 15 de mayo y los subsiguientes primeros meses. Nos están apretando mas y mas, impunemente, como si ser juez y verdugo les diera la legitimidad para crear las leyes que quieran y llevarlas a cabo como y con quienes quieran. El resto miramos atónitos cómo pueden ser capaces de hacer lo que hacen ante nuestra cara y luego dormir tranquilos. O realmente albergan maldad o son idiotas. Prefiero pensar que es lo segundo, que no se dan cuenta de lo que están haciendo y menosprecian la posibilidad y las consecuencias de llevar a una población a la pobreza. En realidad creo que están dormidos en los laureles de su poder, sobre un colchón de ambición y codicia, cubierto con un manto de egoísmo. Aunque lo peor es que están dormidos, si abrieran los ojos podrían levantarse.

La humanidad es reflejo del ser humano, y el ser humano de la humanidad. Todos albergamos en mayor o menor medida ese egoísmo, esa codicia, incluso esa maldad de la que calificamos a ese 1%. Pero también, por supuesto, albergamos todo lo contrario. Hay quien dice que lo que tanto nos molesta en aquellos que señalamos, deberíamos eliminarlo de nosotros en lugar de luchar por eliminar a esos individuos, básicamente porque mientras la humanidad en su conjunto contenga esos aspectos negativos, habrá otros individuos que les sustituyan y nada cambie en realidad durante demasiado tiempo. Supongo que tienen razón, que hay que eliminar esa parte de nosotros. Aunque si nos estamos dando cuenta de que ésto no funciona, es porque, por lo menos, hemos detectado ese rincón oscuro, y ese es el primer paso para eliminarlo. Es decir, primero viene el cambio interno, luego el físico. El problema es que el estado físico, el sistema económico y político, está impidiendo la propia vida. Y llegados a éste punto hay que espabilar. Aunque la revolución interna esté a medio camino, hay que llevar a cabo la externa antes de que no quede nada que revolucionar. Ya aprenderemos sobre la marcha exactamente qué y cómo lo hacemos. Ya lo hablaremos y lo decidiremos. Pero hace falta urgentemente un cambio, antes de que nos acaben de arrebatar los medios para llevarlo a cabo, antes de que nos acaben de lavar el cerebro, antes de que nos dejen sin hogar y sin alimento, antes de que acaben de desangrar el planeta…

Los mismos que apelan por el cambio espiritual (que obviamente ya ha empezado) antes que el físico (cuyo estado  últimamente va cada día a peor), se respaldan en las todavía pequeñas pero numerosas estructuras paralelas existentes para llevar a cabo un cambio progresivo y, tras la retirada del apoyo al sistema actual, éste simplemente caerá por su propio peso. De nuevo tienen razón, pero dile a quien ha perdido el trabajo y la casa que compre alimentos orgánicos de comercio justo, cuando valen muchísimo mas que aquellos que no respetan ni el planeta ni la vida… pero son los únicos que se pueden permitir. O para no tocar temas tan delicados, digamos que nos compramos un vehículo eléctrico para huir del uso del petróleo, pero ha sido fabricado por niños coreanos, patrocinado por bancos que sustentas guerras, y que la electricidad con la que se alimentará el vehículo en cuestión viene de centrales nucleares con sus inevitables y sucios residuos. Está bien, está genial buscar alternativas y empezar a vivir en el mundo en que queremos vivir, respetando al planeta y a sus habitantes en todos los sentidos, pero a veces el sistema no lo permite, simplemente no lo deja, y hay que ir rompiendo esas barreras, lo cual implica echar a unos cuantos cabezas de estado y a sus co-gobernantes los banqueros, por ejemplo.

Inevitablemente me vienen a la mente las teorías de psicología social sobre cambios de comportamiento. Éstos necesitan dos pilares esenciales (a parte de la predisposición psicológica), uno es la información y otro las estrategias de actuación. Es decir, hace falta conocer qué hacer y cómo. Todos sabemos qué queremos (y sobretodo que NO queremos), pero ¿qué ocurre con la estructura para llevarlo a cabo? Al no ser un cambio legitimado por el poder, las estructuras no nos vienen dadas, ni facilitadas, y son todavía pequeñas y débiles. Al estar nosotros, además, todavía sujetos a esa estructura de poder, debemos regirnos bajo unas normas que no facilitan en absoluto el cambio que necesitamos. La okupación de la plaza hacía mucho a favor de ésto. Conformaba una estructura accesible y visible de la alternativa.  La plaza era como una pequeña ciudad, con sus respectivas instituciones, que permitía hacerse una idea de cómo funcionaría el nuevo mundo. El traslado a los barrios fue realista y está siendo muy efectivo, pero poco motivador. Quien no se unió en el momento ahora no sabe donde acudir, y cualquier acción o manifestación parece menor, pero porque hay mas. Actualmente hay cientos o miles de personas solo en ésta ciudad haciendo cosas para facilitar el cambio, lo que antes llamábamos revolución. Ya sea con charlas, debates, asambleas, manifestaciones o acciones. O rezando. O aprendiendo a vivir en la utopía que todos deseamos, pero todavía de escondidas. O estudiando. O alimentando a su familia con ética y bondad para que ésta pueda seguir luchando por otra vía.

Mientras tanto, vemos como la cúpula europea experimenta con nuestros hermanos griegos y les hunde en la pobreza, y sentimos en sus calles nuestro propio futuro. Ellos reaccionan con huelgas generales, con llamas, con cócteles molotov, y les siguen hundiendo. Nosotros simplemente no sabemos qué hacer. El pacifismo gana tantos adeptos por su “políticamente-correctismo” como los pierde por su falta de resultados. Los actos mas duros recogen esos indignados que quieren resultados ya, pero nunca consiguen la simpatía de la mayoría. Es lo que hay. Nunca llueve a gusto de todos. Igualmente los resultados parecen nulos. Pero solo lo parecen. Por un lado o por otro, y sea como sea, el barbudo que tenemos por presi no va a terminar su mandato, ni la mitad de éste. Y aunque soy de las de la bandera de la paz, hoy por hoy no condenaría que rodaran algunas cabezas.

Paciencia y adelante, poquito a poco, como una hormiguita. Y sobretodo, por todos, sin caer en ese egoísmo del que todos queremos (y debemos) deshacernos. Y el cambio llegará. De hecho, queramos todos o no, el cambio está llegando.

(Es que es hablar de hormiguitas y no puedo evitar recordar ésta escena)

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en 13 febrero, 2012 en 15M, txt

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s