RSS

Cap 6: Ajo y agua

29 Jul
Ir a capítulo: [1] [2] [3] [4] [5]
 
Visto lo que se estaba alargando el tema y que en clase cada dia me apretaban mas y, por lo tanto, cada vez se me exigía mas tiempo dedicado a los estudios, fui a pedir una nueva visita para el oftalmólogo al dia siguiente, para acabar cuanto antes con esta historia. Esta vez, sin embargo, la visita no me la concertaron para la semana siguiente, como habia ocurrido hasta ahora, si no… para DOS MESES mas tarde.
 
La espera fue eterna. Por un lado ya me estaba acostumbrando a la mota del ojo, pero por otra, estaba descubriendo otras pequeñas motitas tambien permanentes que… no me gustaban nada, y me tranquilizaban aun menos.
 
Pasados los dos putos meses de espera me dirigí nuevamente a Manso a la consulta, por la mañana, o a primera hora de la tarde, no lo recuerdo bien. Esta vez fui con suficiente tiempo de antelacion, por supuesto. Me fijé en que el nombre de la doctora era diferente al anterior, y pensé: mejor, así no tendré a esa estúpida que abandona su puesto de trabajo antes de tiempo aun teniendo visitas pendientes, y no le dí mayor importancia.
 
Llegado al piso indicado, todo era muy diferente a la anterior vez que estuve alli, principalmente porque habia mucha gente. Tras hacer la cola adecuada para que me atendieran en la recepcion de la planta, entrego el papelito… Ah! Para el dermatólogo, no? – Eeeem… no… el oftalmógolo… Despues de realizar las pertinentes comprobaciones, resultó que la persona super-mega-inteligente que me atendió en el Hospital Clínico para darme visita con el oftalmologo, me dió hora para el dermatólogo, y hay que decir que el nombre de las respectivas doctoras no se parecia ni en una letra, genial, vaya, la seguridad social rebosa eficacia (nótese el tono irónico).
 
La chica que me atendió, por fin alguien profesional, hizo lo que pudo por arreglarme aquel estropicio. Me hizo esperar un buen rato, si… pero después de hablar con la doctora (y no le fué facil contactar con ella) dijo que me colaba sin visita para aquella misma tarde (hay que añadir que solo visita por las tardes… un par de horas al dia… y es la única oftalmóloga… ¡¡luego no es de extrañar que haya cola de dos meses!!).
 
A la tarde tenia clase, pero volvía relativamente pronto y me dió tiempo de llegar con antelación. Esta vez me acompañó mi madre, mas que nada porque me veía que como me pusieran colirio o algo en los ojos no iba a ver una mierda y luego a ver como volvia a casa, por lo que no queria ir sola. Bueno, eso, fuimos de nuevo a la puta consulta, doy el papelito en recepción, les explico todo el rollo y que por eso no tenia hora de visita oficial… la chica vuelve a hablar con la doctora, ésta dice que sin vista no atiende… le explica la historia y al final accede a atenderme.
 
Yo pensando: No me querría atender porque está muy liada o algo…, pero es que me dicen que ya puedo entrar… abro la puerta… y me encuentro a una mujer de 40 y muchos, con otra de al menos 60 (la enfermera) sentadas hablando tranquilamente, y se me quedan mirando con cara de: ¿Tu que coño haces aqui? Pasamos, me pregunta los sintomas y tal, lo normal en una visita, la tia se me queja que es que yo no tenia vista concertada y que el error no era culpa suya y tal, y yo pensando: Uh, claro, interrumpia una conversacion muy trascendental, seguro, y nada… una mal follada borde e insensible, que me dejó cegata con luces de estas para mirar los ojos, y se quejaba porque parpadeaba… por dios ¿te crees que estoy llorando por gusto?? no! esa puta luz me está irritando los ojos!! mucho!!! no puedo evitar parpadear!!! la tendencia natural es a apartarme!!! ten un poco de consideracion con mi instinto de proteccion….
 
Nada, acabada la exploración (sin colirios, pero con el ojo llorando desmesuradamente de la irritacion que me provocaron por las luces), me explicó que el ojo lo tenia perfectamente, lo que veo no es mas que particulas que flotan en el humor vitreo (el liquido de dentro del ojo), y éstas aparecen con la edad avanzada o, como en mi caso, por situaciones de estres prolongadas; se reducen con el tiempo, pero son permanentes y nada se puede hacer para conseguir lo contrario.
 
Así que esa motita que hoy en dia casi ni percibo, mas por costumbre que por otra cosa, es un regalito de mi idea genial de estudiar dos carreras a la vez, supongo que alimentado tambien por otras situaciones de la vida que tambien me estresan pero que no nombraré.
 
Ya está, se acabó. Nada grave, pero sin tratamiento, tan solo… ajo y agua.
Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en 29 julio, 2008 en Odisea ocular, Relatos

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s