RSS

Luz, oscuridad, sonidos y velas

19 Ene
Pensando en "voz" alta.
 
Me gusta la luz de la mañana. Me gusta la luz natural en general pero, sobre todo, la de la mañana. Merece la pena despertarse prontito para poder aprovecharla. Blanca. Intensa pero suave.
 
Me suelo sorprender a mi misma mirando por la ventana durante minutos seguidos. Vuelvo al mundo, parpadeo por fin, y sigo viendo el paisaje de siempre en mi retina, cegada. Llevo viendo el mismo paisaje desde antes de nacer, y me da la sensación de que nunca me cansaré de mirarlo. No son unas vistas bonitas, pero son las que tengo desde mi hogar, y se que es una de esas pequeñas cosas que en algun momento echaré de menos.
 
Me gustan las tardes de invierno en que estoy sola en casa. Cuando empieza a oscurecer y a refrescar, enciendo todas las velas que encuentro por casa, para que me den calor, luz y compañía. Y en silencio, pienso, imagino, invento. Hasta que el silencio se rompe. Cambiaron el ascensor hará un par de años, pero sigue haciendo mucho ruido. Un movimiento de llaves y ya sabes quien se encuentra en el rellano. Hace poco que he descubierto el sonido de un reloj que toca incluso los cuartos, y cuenta todas las horas con una gran cantidad de… ton… es simpático.
 
Ayer me pareció escuchar la pecera que hace dos años que no tenemos. A veces a los peces se les iba un poquito la olla y les daba por saltar. Cogían impulso, saltában, golpeaban la tapa, y otra vez para dentro. Se oía como una ligera salpicadura. Los echo de menos. Parece que no, pero hacian compañía, y era otro paisaje mas que observar. Pues ayer oí otra vez esa salpicadura, miré hacia donde se encontraba la pecera, y ahí estaba Buda: ojos entre cerrados, media sonrisa, estatico, sereno… sonreí. Esa figura es un casi miembro mas de la familia.
 
¿Y que me dices de las mañanas despejadas de fin de semana? De sabados, sobretodo, que no hay nadie en casa. Me despierto en silencio. Alguien ha levantado la persiana, y la luz se filtra por la ventana. Suave. Blanca… ya he dicho que me gusta la luz de la mañana. ¡¡Y la del mediodia!! Me gusta la luz. Me molesta ver como el sol deja de ser suficiente y tener que encender lámparas.
 
Si estoy sola, no las enciendo, dejo que me cubra la oscuridad hasta que necesite lo contrario. Con las velitas tengo de sobra. Ayer me quedé observando como una de ellas expiraba. La llama se apaga, pero la mecha permanece brillando, con una luz rojiza, lucha por sobrevivir y, al final: el último aliento. El frasquito queda vacío de cera, la mecha negra, y un riquísimo olor a cumpleaños en el ambiente.
 
Necesito vacaciones… para estar sola en casa… sin hacer nada.
Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en 19 enero, 2007 en txt

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s