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Capítulo 1B

07 Dic
Iba a llover. Estaba claro desde que el sol se despidió con su último rayo de luz, y nos dejó una oscuridad de cielo ajedrezado.
 
Dejabamos atrás una ciudad en que lo que mas vivimos fueron problemas, volviamos a los origenes, a nuestro antiguo y nuevo hogar. Respiraba decepción en el coche, junto a nostalgia, pero con esperanza, todo cubierto de un manto extremadamente silencioso.
 
La carretera, mas negra que la noche, empezó a brillar, y a convertirse en el mismo cielo, blanquecino. Ya lo dije, iba a llover. A lo lejos ya podia vislumbrar las luces de aquel que iba a ser mi hogar. La velocidad y la dirección, constantes, daban al cuerpo la sensacion de quietud. Solo aquello que habia a nuestro al rededor parecia moverse. Esceptuando otro vehiculo, a nuestro lado, que llevaba unos segundos ligado al nuestro.
 
En principio, lo ignoré. Pero algo me llamó la atención, algo habia en él que me punzaba el corazón, y que recorria mi espinazo con un escalofrio. Lentamente, con algo de temor, giré el rostro, para observar los habitantes del motorizado. En él, un jovencillo se refugiaba en la oscuridad, con la cabeza baja. Sin duda: tierno, pero fue tan poco lo que pude ver… Una bifurcación nos separó un segundo mas tarde. Me dirijía hacia el norte de la ciudad, él hacia el sur.
 
Nos volveríamos a ver, lo se.
 
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Publicado por en 7 diciembre, 2006 en Encuentros, Relatos

 

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