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Nueve flashbacks

15 Sep
Hace un par de noches, intentando dormir, me dediqué a recordar algunos momentos importantes de mi infancia (que dudo que haya acabado aun), no se a que vino, pero aqui los escribo.
 
Mi primer recuerdo se remonta algo así como a los dos años. Bueno, tengo recuerdos en la cuna, pero no sabria decir que edad tenia, así que empezaré por ese. No recuerdo mas que una imagen, un flash, un instante. Me desperté en una tienda de campaña. Estaba tumbada boca arriba, viendo como la luz se difuminaba en la lona azul marino de la tienda. A mi lado, mi hermano, que debia tener cinco añitos, durmiendo a pierna suelta. Ya esta, nada mas. Esa fue la última vez que fuimos de acampada toda la family, bueno de hecho fue la última vez que fuimos de acampada tanto mis padres como yo. Tengo una sensacion muy agradable de aquello.
 
Sigamos un poco mas para adelante. Mi primer dia de clase, a los cuatro añitos (+ o -). A diferencia de la mayor parte de los crios, no lloré. Mi madre me acompañó hasta clase, allí me pusieron un cartel enorme con mi nombre, que me quedé mirando del palo ¿que co*o es esto? (pero con palabras inocentes). Me quedé alucinada al ver tantos niños de mi edad, y entré a clase tan tranquilamente. No recuerdo ni despedirme. A esa edad aprendí lo injusta que es la vida, que siempre acaban pagando los que menos culpa tienen, y me convertí en la abogada de los debiles, en la defensora de las causas perdidas (ais, yo y mi temprano idealismo…).
 
Por ahí por los 6 añitos aprendí una lección muy importante: si tu profesor te dice no juegues ahí que es peligroso NO JUEGUES AHÍ QUE ES PELIGROSO. Por una vez que no les hago caso, y casi muero por ello, literalmente. También aprendí de donde venían los niños xD Aunque no me sorprendió, en mi imaginación tampoco iba mal encaminada (si, si, ya pensaba en sexo, desde que tengo memoria que pienso en ello). Ah! y que si tienes carnes no puedes dedicarte a la gimnasia rítmica, así que me pasé al karate.
 
Llegados los 8 años, mi infancia empezó a agonizar. Recuerdo perfectamente el momento. Llevaba dias que en clase rondaba el rumor, y mi mejor amigo (Roberto, eso va por ti) me insistía mucho en ello, pero yo no quería creermelo. Así que un dia, en fin de semana, por la tarde, dando una vuelta por el centro con mis padres, para ser mas exactos, en frente del CorteIngles de plaza Catalunya (la puerta del medio), le pregunté a mis padres inocentemente si era cierto que Papá Noel y los Reyes Magos no existian, y confirmaron mis peores temores. Me puse a llorar. Desde aquel dia que a veces pedía lo que habia en la tienda en lugar de lo que queria de verdad, ya no pedía tantas cosas, y no podía evitar mirar el precio absteniendome de pedir cosas caras, aunque mis padres insistieran en que no pensara en ello. ¡¡Puta consciencia económica!! Eso no deberia existir en un crio de 8 años…
 
Con 10 años descubrí que hay degenerados y enfermos sexuales por el mundo a quienes les atraía mas una cria como yo que su mujer. Pero bueno, un mini-trauma superado. También aprendí que después de 4 años haciendo karate no sabía defenderme, ni reaccionar si quiera, en una situacion en que lo necesitara. Estuve 4 años mas haciendo karate, y estoy convencida de que sigo sin saber defenderme mínimamente.
 
Casi cumplidos los 12 descubrí que podia ser mamá xD ¡¡aunque sigo sin tener las mas mínimas ganas de ello!! A la misma edad entré en el instituto, y ahí, inevitablemente, descubres la de jilipollas que hay sueltos por el mundo.
 
Aunque para jilipollas los que descubres a los 14, nada mas entrar a 3º de ESO. Que asco, mi peor curso, y los 15 mi peor edad. Así que a partir de los 14 descubrí lo horrible que es la adolescencia, lo mucho y mal que cambia la gente en esa época, y lo rematadamente imbéciles que te pueden tocar en clase, divirtiendose de la manera mas absurda, boicoteando las clases, y aun encima, creyendose mayores. Dios, que triste… También aprendí que era una cobarde que tenia miedo hasta para decir que no (huy! como he cambiado…). Y bueno, ese verano fui bastante mala, pero nada grave.
 
Dos años mas: los 16. Descalifiqué el temor de llegar virgen a los 40. Pero perder mi primer principe azul no fue nada facil. Hasta que llegó el segundo, a la misma edad, que por cierto, se acaba de ir de mi vida ¡¡y no quiero un tercero aun!! ¡¡quiero estar soltera y feliz por una vez en mi vida!!
 
Y por último, llegaron los 18 años. Bueno, ante la ley soy adulta, y ya puedo votar, ir a la carcel, etc… A esta edad se abrió ante mi el mundo universitario, bueno, el mundo adulto de hecho, joven pero adulto. Gente que estudia y trabaja, o aunque estudie solamente, que se busca la vida, mucho mas independientes y autónomos, mucho mas despiertos, autodidactas y emprendedores. Si, me gusta.
 
Siguiendo esta escalera de dos en dos, me queda saber qué descubriré con 20 años, osea, de aqui a 6 meses en adelante… Os lo explicaré cuando tenga 21.
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1 comentario

Publicado por en 15 septiembre, 2006 en Otros tiempos

 

Una respuesta a “Nueve flashbacks

  1. Aida Mireia

    7 octubre, 2006 at 15:35

    Se me olvidaba, a los 14 tambien descubrí que todo lo malo se pega, y que tiran mas dos tetas que dos carretas (y yo precisamente mucha teta no tenia…(ni tengo, pero + que antes si))

     

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